Kaiken - Malbec 2010

De acuerdo a la etiqueta de este vino, el término "Kaiken" que le da su nombre, se refiere a una especie de ganso silvestre de la Patagonia (avutarda).

La primera curiosidad lingüística tiene que ver con el hecho de que "Kaiken" es un vocablo de la lengua Tehuelche (Aonikenk), es decir, la cultura que habitaba esa región de este lado de la cordillera, antes de ser combatida por los Mapuches provenientes de Chile, quienes finalmente se afincaron en esas tierras. La curiosidad  es más específicamente que este vino es producido en Mendoza por el conocido enólogo chileno Aurelio Montes, de extensa trayectoria en su país de origen, y que hace algo más de una década inauguró su bodega Kaiken en Argentina. La misma etiqueta alude a los beneficios de esta fusión de experiencias de ambos lados de la cordillera, lo cual ciertamente hay que admitir, es una realidad, en vistas de que Chile se ha posicionado desde hace muchos años como un player importante dentro del mundo de los vinos, con Argentina muy a la zaga durante mucho tiempo.

La segunda curiosidad lingüística (no mencionada por el productor), es que "Kaiken", también es un vocablo japonés, que denomina a un tipo de daga empleada antiguamente por los samurai. Esta clase guerrera, portaba tres armas de corte: una katana, el famosísimo sable japonés cuya hoja posee el filo de una Gilette, arma principal, y destinada a combate generalmente en espacios abiertos; el wakizashi, un sable similar pero aproximadamente de la mitad de longitud, el cual se utilizaba en combates en interiores, por falta de espacio para maniobrar la katana; y por último un cuchillo o daga, llamado tanto, para combate cara a cara, o bien como último recurso si se perdían las otras armas, o bien para el suicidio que era parte de rituales de preservación del honor, y demás. El Kaiken era entonces un tipo de tanto samurai.

Luego de toda esta introducción, que espero no los haya aburrido en extremo, paso a comentarles mi opinión de este vino.

Con toda la intensidad y poder del arma samurai, este Kaiken sin embargo no es para nada filoso, ni cortante, sino más bien todo lo contrario. Posee un cuerpo voluminoso, que en boca se presenta de paso untuoso, pero que remonta vuelo cual avutarda patagónica dejando tras de sí sabrosas notas de chocolate, una reminiscencia de cuero, y gran presencia de madera, manifestada en un tostado intenso.

Por alrededor de $40, este delicado equilibrio entre poder y sutileza deleitará a los amantes de los vinos intensos.

2 comentarios:

  1. Este es el típico vino que yo utilizaría en un asado para que acompañe palo y palo la sabrosa carne argentina. O vos con qué lo maridarías?

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    1. Sí, totalmente. Se luciría sin opacar a la carne. Podría ir también con algún risotto medio fuertón, pero para las típicas salsas de pastas, creo que es un poco fuerte.

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