Un sorbo de este vino debe ser la experiencia más parecida a darle un mordisco a la barrica pero sin perder la dentadura. Una madera fuertemente presente, que compite con la intensidad de la cepa (Syrah) pero afortunadamente sin opacarla, resaltando su potencia y cuerpo voluminoso.
Tras bajarle un poco la temperatura pude disfrutarlo más, apreciando notas de chocolate y café.
Para maridar con comidas sustanciosas!
No hay comentarios:
Publicar un comentario